martes, 7 de agosto de 2012

Mitos del Vino


Dentro del mundo del vino  existen  muchos mitos  que no son del todo ciertos y que se han establecido como una creencia popular y quizás el mito Nº 1 del vino y el más frecuente sea el de que el vino sea sólo cosa de entendidos.
Con este aporte vamos a descubrir de manera simpática y divertida  cuales son aquellas leyendas con las que nos encontramos día a día en el fascinante mundo del vino.

Los 10 Mitos del Vino



• Los vinos  Reserva ¿son siempre los mejores?

La mención de “reserva” en un vino no se debe a su calidad sino que tiene que ver con el tiempo de envejecimiento en barrica del mismo. Si bien existen vinos con la categoría de reserva de una calidad suprema y sin embargo hay otros que no la tienen.

• Los vinos, ¿mejoran con el tiempo?

Para ser fieles a la realidad hay que decir que no todos los vinos ganan con el tiempo como pueden ser algunos “gran reserva” que con el tiempo pierden su frescura y acidez mostrándose con aromas evolucionados,  rancios y apagados.  
Aunque existen muchos ejemplos de vino como los vinos de “Jerez”, los de “O Porto” o los “Barolos Italianos”  que son claros ejemplos de que el paso del tiempo juega a su favor.

• Decantar el vino ¿si o no?

 Existen dos razones esenciales para decantar un vino, sí es un vino añejo, sobre todo si es tinto, debe separarse de los sedimentos, o sea del poso, que se ha formado en la botella a lo largo de los años. Y en el caso de un vino joven debe entrar en contacto con el oxigeno para que desarrolle su alto contenido tánico.
Como criterio para tomar una decisión apropiada entre decantar un vino o escanciarlo directamente desde la botella tendríamos que tener los conocimientos suficientes procedentes de la bodega  ya que cada vinificación varía dependiendo del enólogo.
Es lógico que en un asunto como  éste influya mucho el propio gusto de cada cual, que  por  supuesto siempre estará  por encima de la norma o tendencia.

• El vino tinto con ¿carne? Y el vino blanco con ¿pescado?

Desde siempre asociamos un vino tinto para carnes rojas o el vino blanco para pescados pero en realidad el maridaje es mucho más complejo que eso, se trata de buscar un  equilibrio o contraste dependiendo de la ocasión.
Hay muchos factores que entran en juego como son la cantidad de platos que vamos a degustar, la estación en la que nos encontremos o incluso el estado anímico del momento.

• ¿Sólo los vinos con denominación de origen son de calidad?

Un vino que pertenezca a una D. O. significa que ha seguido los parámetros que marca su consejo regulador es decir que respeta el origen del sitio dónde se elabora el vino y se somete a su reglamento.
Sin embargo no significa que un vino sin denominación de origen sea de mala calidad ni mucho menos, hay muchas bodegas que elaboran sus vinos fuera de la D.O. para poder experimentar con otras variedades y no someter a los vinos a envejecimientos en barrica un tiempo que no es necesario y que en muchas ocasiones no les aporta nada, consiguiendo de igual modo vinos de una calidad excelente.

• ¿Es cosa de mujeres el vino rosado?

 Siempre se ha asociado el color “rosa” a la mujer y de ahí el pensamiento erróneo que el vino rosado es cosa de mujeres y nada más lejos de la realidad. Un vino rosado debe su color al poco contacto que tiene con la piel de la uva en su proceso de vinificación.
Muchos vinos rosados son de altísima calidad.

• Los vinos caros, ¿son los mejores?

El precio del vino es el resultado del coste de elaboración, producción, cantidad y calidad. Pero en la mayoría de los casos influyen factores externos como son la exclusividad, diseño, etiqueta o tener un enólogo estrella. Así que el mito de que los vinos caros son los mejores no es del todo cierto ya que el encarecimiento de un vino a veces es por otros motivos que no están relacionados con la calidad del mismo.

• ¿Engorda el vino y afecta a la salud?

Lejos de engordar el vino contiene más de mil sustancias que son favorables para la salud.  Un estudio realizado en todo el mundo demostró que la mortalidad provocada por enfermedades del corazón era inversamente proporcional al consumo de vino es decir las dolencias cardíacas disminuyen en los países de mayor consumo de vino. También está demostrado que el consumo regular de vino reduce la tasa de colesterol perjudicial y además se le atribuyen propiedades curativas en el tratamiento de enfermedades como el cáncer o el Alzheimer.

• El cava y champagne ¿porqué para el final?

 Lo cierto es que asociamos estos vinos espumosos con festejos y brindis con comidas contundentes dejando este tipo de vinos de tanta frescura para tomar como broche final.
Pero realmente tanto un buen cava como un buen champagne   por su finura y exquisitez se deberían tomar al inicio de una buena comida para ser apreciados mejor.

•  De corcho, de rosca o sintético ¿el tapón importa?

Cada año los productores de vino del mundo se gastan miles de euros debido a sabores indeseables causados por fallos de los corchos tradicionales. Hasta hace poco no había alternativas. El corcho puede aportar beneficios al vino, pero también es el causante de uno de sus defectos más importantes que es el gusto a corcho. Esto ha hecho que en los últimos tiempos muchas bodegas hayan apostado por la utilización de tapones sintéticos y de rosca, obteniendo unos resultados excelentes.

domingo, 15 de julio de 2012

LAS LADERAS DE ARNOIA, EL ORGULLO DE SUS VITICULTORES

Al peregrinar por Arnoia se contempla el mágico colorido de la naturaleza en el que el tiempo parece haberse detenido con sus pintorescas casas de piedra, sus estrechas callejuelas, en el que la vida florece del ondulado  paisaje de laderas repletas de viñedos vecinales que se pierden al paso del silencioso río.

El  municipio de Arnoia  forma parte de la comarca ourensana del Ribeiro en que la vid y el vino son el orgullo de sus gentes  que expresan  una cultura muy arraigada por la tierra y la tradición. La inmensidad del terruño y la diversidad ancestral de las variedades autóctonas han hecho que los vinos de la región sean únicos e  imposibles de imitar.



Javier Monsalve plantó en el año 1999 una pequeña parcela con viñedos  convirtiéndose en el 2007 en “Eloi Lorenzo” un vino dedicado a la memoria de su abuelo.
Este loco afable tiene una única novia, está muy enamorado y es de su viña, cuando habla de la riqueza del valle de San Vicente se le iluminan los ojos, está claro que este viticultor tiene un gran cariño por la tierra, espera seguir creciendo y  elaborar un vino que siga emocionando.

José Fernández más conocido como Pepe es la cara amable de Arnoia  dirige una pequeña bodega  que creó su padre en el año 1949, posee 2 hectáreas de viñedo en las que nace su vino “Mauro Estévez” del que está muy orgulloso y a todo aquel visitante que se pase por su casa le muestra  encantado la cepas centenarias de Lado que conserva como un tesoro.


Bernardo Estévez, un hombre de la tierra crea un proyecto diferente, comenzó en el año 2001 en una ladera de 2,4 hectáreas propiedad de su familia y en el 2009 dió a luz a “Issué” un vino con mucho trabajo en la viña, su objetivo fue claro y ambicioso desde el principio que es crear un vino que transmita toda la esencia del entorno.

Luis Ánxo Rodríguez  dedicado casi toda su vida al mundo del vino, es un claro ejemplo de que el minifundio gallego está muy vivo, trabaja  una superficie de viñedo de 2,7 hectáreas  repartidas en 29 parcelas en las que  se extrae al máximo la diversidad del suelo y las variedades autóctonas.
Sus vinos son un auténtico lujo  y marcan la diferencia en autenticidad, expresividad longevidad y equilibrio.

Manuel Rojo vinculado desde hace varias generaciones al mundo de la viticultura de la zona, en el año 2003 constituye la bodega  familiar que lleva su nombre, posee 3,5 hectáreas de viñedo en las que trabaja día a día  incansablemente con el fin de conseguir unos vinos impregnados de tradición y amor por la tierra.

José Meréns Martínez, crea en el año 2001 una bodega muy especial, “Lagar do Merens” cuenta con una superficie de 3,5 hectáreas  de viñedos pese a su juventud es uno de los grandes elaboradores de vinos del ribeiro, sus vinos tienen una gran capacidad de envejecimiento y una estructura muy estimulante.

Emilio Rojo Bangueses… qué se puede escribir de este hombre que ya no se haya escrito antes sin duda el viticultor más internacional de la región del Ribeiro creador de  un vino único de escasísima producción de las que tan solo se elaboran 5,000 botellas míticas. 

Viñedos de Arnoia Ourense
Entre estos siete viticultores superan apenas las 20 hectáreas de viñedos, aquí no hay bodegas majestuosas diseñadas por reconocidos arquitectos ni enólogos estrellas sólo hay viticultores nacidos en esta tierra que a pesar del estilo de cada uno de ellos tienen algo en común que es un gran apego por el terruño conservando siempre viva una historia vinícola milenaria manteniendo firmemente su carácter artesanal y la ilusión del día a día de hacer sus vinos.

miércoles, 20 de junio de 2012

ISSUÉ El vino que nace en la viña

 Bernardo Estévez

Un hermoso día de primavera en Arnoía Ourense quedamos con el viticultor Bernardo Estévez. Él ya nos había avisado diciendo que “yo por la bodega no estoy mucho, seguramente que me encontrarán en la viña haciendo alguna cosita” y efectivamente así fue, nos recibe un joven amable de aspecto humilde y algo tímido que al caminar entre sus viñas comienza a sentirse cómodo y nos desvela el secreto de su vino  Issué  que no es otro que una apuesta por un suelo vivo  para conseguir un vino de  máxima pureza.




A medida que disfrutamos del paisaje, Bernardo nos explica como nace Isuué.
Todo comienza  por el año 2001 en una pequeñísima parcela propiedad de la familia donde ocupa  su tiempo libre y en la que poco a poco se fue cautivando por la viticultura  y el valor de lo autóctono tanto es así que dejó su trabajo en Vigo y se afincó en Arnoía para darle continuidad a éste apasionante proyecto, para ello se estuvo formando durante 5 años con el ingeniero agrónomo André Enriques da Silva que es un referente en el mundo de la  viticultura ecológica y biodinámica. En la enología cuenta con el asesoramiento de Xosé Lois Sebio que desde un principio creyó y apoyó este ambicioso  sueño.

Ya con los conocimientos adquiridos, este intrépido labriego comienza a recuperar el suelo donde antes sólo había cepas abandonadas, pero su manera de interpretar la naturaleza es muy particular, se basa en observar  la vid como lo hacían nuestros abuelos aportándole al viñedo lo que necesita y no al revés,  esta filosofía consiste en el método del científico japonés “Masanobu Fukuoka” que tiene como norma la conservación de la riqueza del suelo para las generaciones siguientes.

Para ello se siguen y se respetan  los ciclos de la naturaleza y la influencia de los astros, todos los trabajos que se realizan son manuales y de manera respetuosa con el medio ambiente consiguiendo un viñedo equilibrado con todos sus microorganismos vivos evitando cualquier influencia química tanto en la viña como en la elaboración.


Guiado por la propia naturaleza y con el lema a terra agradécecho trabaja sus 2,4 hectáreas de viñedos que se encuentran sobre suelos de arcilla, arena y cuarzo, repartidas en cuatro diminutas parcelas ubicadas en los valles de San Amaro y San Vicente en las que pone suma atención para conseguir un viñedo armónico. Para ello  lleva a cabo  rigurosos controles de producción  por cepa, las variedades cultivadas son las autóctonas  de la región tanto blancas  como tintas que rondan entre los 11 y 75 años de edad resultado del esfuerzo y del  exhaustivo estudio y conocimiento de las castes  típicas casi desaparecidas y olvidadas como la  Silveiriña y Verdello.



Issué  2009 es uno vino atípico de escasísima producción, con mucha vida por delante que transmite la verdad del entorno de donde se extraen sus uvas y la gran labor que realiza día a día su creador en el viñedo.Las variedades utilizadas son: Lado, Treixadura, Godello, Loureira,  y Albilla, con una crianza en barrica de roble francés  durante 10 meses. Este magnífico vino seduce por su naturaleza y frescura, mantiene  toda la fuerza de su terruño, se aprecian  unos  exquisitos aromas  a fruta  madura y flores con  una sorprendente plenitud   que se prolonga en boca con una larga  y delicada persistencia.

domingo, 20 de mayo de 2012

Quinta Da Muradella

Un hombre generoso, cercano, sensible, comprometido hasta diría mágico así es el viticultor José Luis Mateo García que hace ya unos 23 años junto a su padre comenzó este apasionante romance de recuperar unos viñedos viejos para elaborar  unos vinos sin ataduras, libres, sinceros, que reflejen la autenticidad de sus fincas  y clima.

Ningún otro viticultor del valle de Monterrei trabaja a un nivel tan alto las variedades autóctonas como él, artífice de una excepcional línea de vinos de multitud de micro parcelas en las que ha sabido descubrir la cara desconocida de los vinos de la región.
En sus fincas de unas 14 hectáreas de laderas inclinadas de suelos de granito, cuarzo y arena en algunos casos inaccesibles como A Trabe, Finca Notario, Finca Muradella, sorprendentes parcelas que poseen,  una gran diversidad de variedades autóctonas de las que merecen ser mencionadas en blancas: Dona Blanca, Treixadura, Verdello y Monstruosa de Monterrei y en tintas:  Bastardo, Caíño Redondo, Mencía, Caiño longo, Zamarrica, Brancellao, Sousón, Tinto Serodio, Garnacha tintorera, Tinta gorda y Trincadeira.

Su filosofía  es la de los viticultores de antaño que el vino se hace en las viñas y el hombre solo puede echar una mano. Todos los trabajos que se realizan son manuales respetando el medio ambiente, no usa ningún producto químico como fertilizantes, herbicidas o tratamientos contra enfermedades simplemente sigue procedimientos naturales para conservar todas las características propias de la tierra y su entorno.

En un mundo convulsionado en el que vivimos dónde Galicia aparece como una de las regiones vinícolas con más futuro del mundo deberíamos reflexionar a dónde queremos llegar sin perder nuestro carácter artesanal. Un claro ejemplo digno de elogiar es el de José Luis Mateo que sigue manteniendo el carácter de bodega familiar, artesana, que con sus escasísimas producciones está reivindicando a la perfección el terruño y las variedades autóctonos gallegas.

lunes, 2 de abril de 2012

Bodega Manuel Formigo

Les propongo que hagamos un pequeño viaje y nos traslademos a escasos veinte kilómetros de la ciudad de Ourense, a la histórica región vinícola del Ribeiro.

Aquí hay que elogiar el enorme esfuerzo de los viticultores y del consejo regulador, que han apostado por recuperar la cultura única y milenaria de los vinos del Ribeiro, consiguiendo reconquistar el prestigio de antaño y disfrutando de un momento espléndido en el que se respira tipicidad.

La Bodega Manuel Formigo se encuentra ubicada en la localidad de Beade, en un entorno paisajístico lleno de contrastes, valles, ríos y monasterios con hermosas laderas de viñedos, donde se crea un microclima privilegiado para el cultivo de la vid.





La Bodega Manuel Formigo es un proyecto cien por cien familiar. La familia Formigo de la Fuente es heredera desde hace varias generaciones de una larga tradición de viticultores, lo que les ha permitido conocer a la perfección el comportamiento de las variedades autóctonas y todo su entorno. Con el paso del tiempo han llegado a elaborar vinos exclusivamente con uvas de su propiedad, es decir, pasaron a ser una “bodega de colleiteiro”, dirigida por el joven enólogo Manuel Formigo. Tras cursar estudios de Enología y trabajar en una de las más prestigiosas bodegas de La Rioja, decidió hacerse cargo de la bodega familiar, aportando frescura y modernidad sin dejar de lado toda la sabiduría y conocimiento de sus padres.


La bodega Manuel Formigo posee en la actualidad cuatro hectáreas de viñedos propios que se hallan ubicados alrededor de la bodega en una finca denominada “Finca Teira”. Las cepas están entre los quince y los treinta y cinco años de edad, plantadas con el sistema de conducción de espaldera y asentadas sobre suelo granítico bajo con un clima de influencia Atlántica y Mediterránea. Las variedades cultivadas son las típicas de la zona; en blancas: Treixadura, Godello, Torrontés, Loureiro, Albariño y Albilla; en tintas: Caiño, Sousón, Brancellao y Ferrol.
Con una perfecta combinación de clima y uvas se busca conjugar el saber hacer tradicional con las técnicas más modernas que posee la bodega.

El objetivo de la Familia Formigo de la Fuente es poner suma atención en el viñedo durante todo el año, llevando a cabo exhaustivos controles de la producción de la uva, siendo la prioridad fundamental garantizar la elaboración de vinos de calidad. Para ello se trabaja de manera sostenible, respetando el medio ambiente y buscando la máxima expresión de las variedades autóctonas, con el fin de crear vinos singulares, capaces de transmitir todo el carácter de sus fincas, frescura, complejidad, equilibrio y elegancia.

Fruto de su dedicación y esfuerzo, la Formigo Bodega Manuel  elabora y comercializa cinco tipos de vinos: Formigo blanco es un vino fresco y divertido.
El blanco Finca Teira transmite toda la identidad de la finca y su entorno creando un vino moderno, expresivo, un blanco con mucha personalidad.
Teira X es un vino muy especial de producción limitada, elaborado con las uvas más viejas y selectas de la parcela Miñoteira.
Siendo una familia comprometida con lo autóctono, no podía faltar uno de los vinos más ancestrales del Ribeiro. Tostado de Teira es un vino dulce, dulcísimo, que seduce y enamora a todo aquel que lo bebe.

Por último, Finca Teira tinto es un vino de escasísima producción, muy expresivo y afrutado.




sábado, 18 de febrero de 2012

A Costiña, esencia de lo autóctono

Galicia,  tierra de una tradición vinícola  milenaria, en sus valles y laderas se encuentran las más diversas variedades autóctonas, una de ellas es la Brancellao de  la cual conocen bien en la bodega Alan De Val que desde  hace unos años apostaron por elaborar un vino monovarietal   Brancellao,  A Costiña cuyo nombre hace honor a la parcela de donde se extraen sus uvas. Era una apuesta un poco arriesgada pero estaban convencidos  del gran potencial de esta uva que expresaría todo el carácter y personalidad de esta tierra.

Esta variedad también es conocida con los nombres de Albarello y Brancello la que  en el siglo XVIII  era una de las  tintas  más cultivadas, que después de la catástrofe de la plaga del oidio del año 1850 casi desapareció y como tantas otras fue quedando olvidada y perdida. Sin embargo  gracias al esfuerzo y esmero de los viticultores gallegos por salvaguardar estas variedades autóctonas podemos decir que en la actualidad existen unos magníficos vinos elaborados  con ésta  vid, claro ejemplo de ello es “A Costiña”.
La Brancellao es una cepa que precisa unas condiciones climáticas y  de suelo  muy concretas para ofrecer lo mejor de sí misma. Es muy  sensible a  enfermedades  como el  oidio o los ácaros y resistente al  mildiu y a la brotritis. Los racimos son de tamaño pequeño de forma cónica no muy compactos. Sus bayas  son de   forma  elíptica corta,  de color azul tirando a negro de pepitas alargadas. Su ciclo de maduración  es medio  tardío, de  brotacion  temprana, sus vinos  poseen una elevada acidez, buena intensidad de color y  excelente graduación alcohólica.

De A Costiña brancellao  tan sólo  se elaboran  1,100 botellas con una crianza en barrica de roble francés de 500  litros que ronda entre los 9 meses.  Es sin duda un ejemplo de  consolidación de esta noble variedad en la  que se fusionan  a la perfeción el  clima y el suelo pizarrozo con el buen trabajo en el viñedo de los hermanos Sanchez Rodriguéz que  han creado un vino con un estilo y personalidad única, con una excelente intesidad de  aromas de frutos rojos como la frambuesa, mora o violeta   envuelto de especias de orégano y cedro, frutos secos, cacao y avellana. En boca  es fresco donde se perciben los aromas de fruta y balsamico, denota finura y equilibrio con un final armonioso e infinito.

domingo, 29 de enero de 2012

Un vino de raiz: SEICA 2007.

Existen  vinos que nos hacen disfrutar de tal manera que  aunque pasen los años quedarán siempre presentes en nuestra memoria  como es el caso de este magnífico  vino tinto  llamado  Seica 2007, fruto  de las inquietudes de Sebio y Carreño, enólogo y propietario de la bodega María Álvarez Serrano que comenzaron hace años el romance de recuperar las variedades autóctonas de la región del Ribeiro y  con el paso del  tiempo fueron  elaborando  unos vinos tintos criados en barrica  que  transmiten  elegancia, personalidad y frescura, de los que nadie diría  que son  gallegos, convirtiéndose en la actualidad en unos  referentes   y precursores  de los singulares y modernos vinos de Galicia.
Seica 2007 tiene una producción de 400 botellas y  ha sido elaborado con cepas viejas de una parcela llamada “Taina” con las  variedades Garnacha, Sousón y Carabuñeira, criado en barrica de roble francés durante 14 meses.


Las viñas se cultivan bajo criterios biológicos, de este modo en su proceso de elaboración se prescinde de cualquier producto químico como fertilizantes, herbicidas o tratamientos contra enfermedades, sólo se  utilizan extractos de plantas naturales dando lugar así a un vino que refleja al máximo el respeto por la tierra y la tradición.



Seica es un vino para apreciar con tranquilidad ya que nos va seduciendo desde la primera hasta la última copa, en la fase visual se puede apreciar un intenso color morado limpio y brillante. En nariz  es complejo y elegante con notas intensas de fruta negra ciruela, cereza y especiadas con  un delicado fondo de mineralidad aportada por el suelo pizarrozo. En boca  percibimos toda la exaltación de la fruta de manera finísima,  bien equilibrado fresco y armonioso con un final largo y placentero.

lunes, 9 de enero de 2012

Bodega Couto Mixto. Encontrando el corazón a las cepas.


En plena comarca de Monterrei se encuentra  Mandín un pequeño pueblo fronterizo entre España y Portugal  envuelto de un fascinante paisaje de viñedos donde las cepas  se extienden sobre sus  montañas,  protegidas del clima adverso donde se encuentra la pequeña bodega Couto Mixto, dirigida  de manera artesanal por el viticultor Francisco Pérez Diéguez, un hombre comprometido en encontrarle el corazón a las cepas autóctonas  y sobre todo lo que intenta es volver a restablecer el equilibrio entre la cepa y su entorno.
Xico en la parcela Touxiguera
Su  filosofía  de trabajo se basa en poner  suma atención en el terruño y la elaboración llevando a cabo  técnicas de cultivo respetuoso con el medio ambiente retomando métodos tradicionales en el viñedo con la mínima manipulación humana y tecnológica con la finalidad de crear vinos que  reflejen la máxima expresión entre  la uva y el suelo.


Uva Blanca de Monterrei
En un entorno  de tranquilidad de naturaleza pura sobre suelos de  esquisto con un micro clima de influencia atlántica y mediterráneo reposan  las 2,5 hectáreas de viñedos distribuidas en 3 parcelas  en las que hay que elogiar la apuesta por la recuperación de las  variedades autóctonas entre la cuales se  halla una gran diversidad  en blancas :Dona branca, Verdello y la Blanca de Monterrei  y en tintas:  Bastardo , Sousón, Mencia, Tinta gorda, Trincadeira, Tinta bastardiña, Tinta Serodio,  Arauxa y por última  Caiño conocida en la zona con el nombre de Zamarrica .
Uva Bastardo
La bodega Couto Mixto comercializa  los siguientes vinos: Couto Mixto blanco con una producción 1,500 botellas  y Couto Mixto tinto   con una producción 2,000 botellas.


Desgraciadamente hasta que transcurra mucho tiempo, pasando de generación en generación todo el conocimiento y sabiduría que se aprende en un largo camino de muchas vidas, no vamos a poder ver la máxima expresión que puede dar de sí la gran diversidad de castes autóctonas de nuestra tierra gallega que tiene una cultura única y milenaria.

Couto Mixto Tinto
En la actualidad vemos que con todas las trabas que interpone la administración para el desarrollo del duro esfuerzo y trabajo de tantos y tantos viticultores que se ven atados sin poder dar una continuidad a su labor, siendo “Bodega Couto Mixto” un claro ejemplo de ello.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Adega Alan de Val Artesanos del vino.

¡Qué familia más encantadora y generosa!

La Adega Alan de Val se encuentra situada en la localidad de A Rúa, en un entorno paradisíaco con el río Sil de protagonista que rodea las enormes montañas en las que durante cientos de años se han resguardado las más diversas variedades autóctonas, han hecho posible que la D.O Valdeorras sea en laactualidad una de las regiones vinícolas españolas con mayor proyección de futuro.
Alan de Val es una bodega cien por cien familiar fundada en 1993 por los hermanos Joaquín, Manuel y José Luis Sánchez Rodríguez que con mucha dedicación e ilusión decidieron recuperar y explotar el gran potencial de los viñedos centenarios que poseían sus abuelos. Tras la perseverante labor comenzaron a comercializar los vinos que hasta entonces se elaboraban para consumo propio.
La familia Alan de Val son pioneros y precursores en la recuperación de las cepas viejas del valle de Valdeorras como la Brancellao, Garnacha,Mouretón, Mencía, Gran Negro y la blanca Godello con el fin de crear vinos que principalmente transmitan la máxima expresión de la zona. De esta manera siguen fielmente la filosofía de trabajo de extraer todo el carácter y terroir de la zona cultivando las uvas siguiendo los principios de una agricultura biodinámica, evitando el uso de herbicidas y pesticidas, con un control constante de la producción por cepa y la vinificación de las variedades cada una por separado.
Sus vinos se elaboran bajo el concepto de vino de pago para ello cuentan con 15 hectáreas de viñedo situados en suelos arcillosos y de pizarra, clasificados en las parcelas Pedrazais, A Veiguiña, Oval, La Gloria y A Costiña donde se producen 6 vinos con mucha calidad y muy diferenciados que son Alan de Val godello y mencía jóven, Pedrazais godello fermentado en barrica y Pedrazais mencia criado en barrica, Escada garnacha con una producción 3300 botellas y A Costiña con una producción de 1100 botellas criado 9 meses en barrica de roble francés de 500 litros obtenido con la variedad Brancellao.



Con estos sorprendentes ejemplos se demuestra que en Galicia se pueden hacer grandes vinos y se logra transferir todo el potencial y la diferencia de la tierra de la que procede. Por eso como amante del vino felicitamos a la familia Alan de Val por sus originales y exquisitos vinos con los que se configuran todo el entorno y el trabajo humano.

domingo, 23 de octubre de 2011

Hormigón por Barrica, una nueva tendencia?

La destreza de convertir las uvas en vino no entiende de fórmulas ni de barreras y uno de los ejemplos es la utilización de depósitos de cemento en la crianza del vino.El uso de cubas de cemento en el mundo del vino no es una técnica nueva ya que desde tiempos atrás antes de que los franceses inventaran las barricas de roble nuestros antepasados empleaban ánforas de barro y tinajas para conservar y transportar el vino. Aunque resulte raro, el uso de los depósitos de cemento se comenzó a utilizar y fabricar en Francia y uno de los más afamados es el creador Marc Nomblot


Sin embargo los depósitos de cemento no sólo evitan el excesivo sabor a madera sino que también aporta un factor muy importante una excelente micro oxigenación que ayuda a suavizar los taninos y también por su forma oval es capaz de mantener las lías en suspensión aportándole una buena complejidad al vino. Otro punto a tener en cuenta es que el vino no entra en contacto con resina, acero u otros residuos.
Bodega Dominio do  Bibei




Con este aporte no pretendemos entrar en la comparación que si las cubas de cementos son mejores que las de barricas de madera , simplemente se trata de acercarnos a esta práctica que se está utilizando en España con una veintena de ejemplos en su gran mayoría vinos blancos de gran aceptación.



En Galicia se elaboran de esta forma tres magníficos vinos blancos que son Lapena , Lapola y Ovo de Triskel aunque éstos pasan primero por un periodo de tiempo en barrica de roble francés para terminar posteriormente en un depósito de cemento de forma oval evitando el excesivo sabor a madera sin disfrazar los vinos con fragancias que no aportan nada.

jueves, 6 de octubre de 2011

EnAnAs y GiGaNtEs

Una botella de vidrio puede evocar sensaciones muy variadas siendo éste el recipiente más extendido para conservar bebidas de todo tipo e imprescindible a la ahora de transportarlas.
El vidrio desde sus comienzos además de una función decorativa ha tenido un papel muy importante en el mundo del vino.


En la actualidad existe una sorprendente diversidad de tamaños de botellas, desde las famosas francesas, bordelesa y borgoña, continuando por la elegante troncocónica cuyo nombre se debe a su peculiar forma, siguiendo por la última innovación en el mundo de las botellas que es Martin Berasategui System, una sorprendente botella decantadora. Por lo general los tamaños de botellas llevan nombres bíblicos y la explicación es porque fueron creadas por encargo, para personas relevantes de la época, tras ellas en ocasiones hay razones estéticas o culturales pero que suelen responder a las necesidades planteadas por la propia naturaleza del vino.

Tipos de botellas & Capacidad
Quart- Avion 18,7 l
Botella mediana: 0,375 l
Standard: 0,75l
Mangnum: 1,5l 2 botellas
Jeroboam: 3 l 4 botellas
Rehoboam: 4,5l 6 botellas
Matusalén: 6l 8 botellas
Salmanasar: 9l 12 botellas
Baltasar: 12l 16 botellas
Nobucodonosor: 15l 20 botellas
Salomón o Melchor: 18l 24 botellas
Primat: 27l 36 botellas
Melquisedec: 30l 40 botellas


Pese a la necesidad de innovación y creatividad no deberíamos olvidar que el vino pertenece a la tradición, a la cultura y a la forma de vivir del país que lo produce, por ello las botellas en la mayoría de los casos reflejan la tipicidad de cada región.