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martes, 1 de septiembre de 2015

Alan De Val, hermanos entre viñas

En la localidad de A Rúa región de Valdeorras un lugar excepcional, entre montañas, casas de piedra con tejados de pizarra y un inmenso jardín de  viñedos que  despliegan su encanto al  píe del río Sil.

Los hermanos Joaquín, Manuel y José Luis Sánchez  son los  creadores de la Bodega Alan De Val, descendientes de una familia dedicada al arte de cultivar uvas desde siempre, además sus padres eran propietarios de un vivero muy reconocido en la zona, lo que sin duda ha marcado en ellos una infancia entre raíces.

Bodega Alan De Val nace en el año 1993, siendo sustentada entre otras por su finca llamada “Pedrazais”. Su nombre ya dice mucho de su carácter, es una parcela de 1,5 hectáreas, de viñas retorcidas que emergen entre piedras y pizarra, marcando la identidad de sus vinos.

Desde el  comienzo reafirmaron su compromiso  por la recuperación de variedades autóctonas como la Brancellao, Mouratón y Gran Negro, además de reivindicar sin complejos que con la variedad Garnacha Tintorera  que plantaron sus abuelos, se podían crear vinos modestos, con un gran sentido del lugar.

Finca Pedrazais
Sí bien, se me hizo  difícil escoger entre  los diez vinos que produce la familia Alan De Val, en esta ocasión me voy a dejar guiar por la  emoción que despertó en mí en aquel instante que lo degusté, es el blanco Pedrazais elaborado de  viñas viejas, de uva Godello, de la finca que lleva impreso su nombre. Es de producción muy limitada, en su elaboración primero fermenta en depósitos de acero inoxidable, para después permanecer en barrica seis meses con sus lías  hasta ser embotellado.

El trabajo bien hecho en el viñedo tiene su  recompensa  y el vino  “Pedrazais Godello 2014 Fermentado en Barrica”  se acerca a la perfección, se muestra en nariz colorista de su origen, buena intensidad de frutas blancas, cítricos, con destacadas notas a pan brioche y frutos secos. En boca es amplio, cremoso, con sensaciones frutales y de final  delicado.

sábado, 18 de febrero de 2012

A Costiña, esencia de lo autóctono

Galicia,  tierra de una tradición vinícola  milenaria, en sus valles y laderas se encuentran las más diversas variedades autóctonas, una de ellas es la Brancellao de  la cual conocen bien en la bodega Alan De Val que desde  hace unos años apostaron por elaborar un vino monovarietal   Brancellao,  A Costiña cuyo nombre hace honor a la parcela de donde se extraen sus uvas. Era una apuesta un poco arriesgada pero estaban convencidos  del gran potencial de esta uva que expresaría todo el carácter y personalidad de esta tierra.

Esta variedad también es conocida con los nombres de Albarello y Brancello la que  en el siglo XVIII  era una de las  tintas  más cultivadas, que después de la catástrofe de la plaga del oidio del año 1850 casi desapareció y como tantas otras fue quedando olvidada y perdida. Sin embargo  gracias al esfuerzo y esmero de los viticultores gallegos por salvaguardar estas variedades autóctonas podemos decir que en la actualidad existen unos magníficos vinos elaborados  con ésta  vid, claro ejemplo de ello es “A Costiña”.
La Brancellao es una cepa que precisa unas condiciones climáticas y  de suelo  muy concretas para ofrecer lo mejor de sí misma. Es muy  sensible a  enfermedades  como el  oidio o los ácaros y resistente al  mildiu y a la brotritis. Los racimos son de tamaño pequeño de forma cónica no muy compactos. Sus bayas  son de   forma  elíptica corta,  de color azul tirando a negro de pepitas alargadas. Su ciclo de maduración  es medio  tardío, de  brotacion  temprana, sus vinos  poseen una elevada acidez, buena intensidad de color y  excelente graduación alcohólica.

De A Costiña brancellao  tan sólo  se elaboran  1,100 botellas con una crianza en barrica de roble francés de 500  litros que ronda entre los 9 meses.  Es sin duda un ejemplo de  consolidación de esta noble variedad en la  que se fusionan  a la perfeción el  clima y el suelo pizarrozo con el buen trabajo en el viñedo de los hermanos Sanchez Rodriguéz que  han creado un vino con un estilo y personalidad única, con una excelente intesidad de  aromas de frutos rojos como la frambuesa, mora o violeta   envuelto de especias de orégano y cedro, frutos secos, cacao y avellana. En boca  es fresco donde se perciben los aromas de fruta y balsamico, denota finura y equilibrio con un final armonioso e infinito.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Adega Alan de Val Artesanos del vino.

¡Qué familia más encantadora y generosa!

La Adega Alan de Val se encuentra situada en la localidad de A Rúa, en un entorno paradisíaco con el río Sil de protagonista que rodea las enormes montañas en las que durante cientos de años se han resguardado las más diversas variedades autóctonas, han hecho posible que la D.O Valdeorras sea en laactualidad una de las regiones vinícolas españolas con mayor proyección de futuro.
Alan de Val es una bodega cien por cien familiar fundada en 1993 por los hermanos Joaquín, Manuel y José Luis Sánchez Rodríguez que con mucha dedicación e ilusión decidieron recuperar y explotar el gran potencial de los viñedos centenarios que poseían sus abuelos. Tras la perseverante labor comenzaron a comercializar los vinos que hasta entonces se elaboraban para consumo propio.
La familia Alan de Val son pioneros y precursores en la recuperación de las cepas viejas del valle de Valdeorras como la Brancellao, Garnacha,Mouretón, Mencía, Gran Negro y la blanca Godello con el fin de crear vinos que principalmente transmitan la máxima expresión de la zona. De esta manera siguen fielmente la filosofía de trabajo de extraer todo el carácter y terroir de la zona cultivando las uvas siguiendo los principios de una agricultura biodinámica, evitando el uso de herbicidas y pesticidas, con un control constante de la producción por cepa y la vinificación de las variedades cada una por separado.
Sus vinos se elaboran bajo el concepto de vino de pago para ello cuentan con 15 hectáreas de viñedo situados en suelos arcillosos y de pizarra, clasificados en las parcelas Pedrazais, A Veiguiña, Oval, La Gloria y A Costiña donde se producen 6 vinos con mucha calidad y muy diferenciados que son Alan de Val godello y mencía jóven, Pedrazais godello fermentado en barrica y Pedrazais mencia criado en barrica, Escada garnacha con una producción 3300 botellas y A Costiña con una producción de 1100 botellas criado 9 meses en barrica de roble francés de 500 litros obtenido con la variedad Brancellao.



Con estos sorprendentes ejemplos se demuestra que en Galicia se pueden hacer grandes vinos y se logra transferir todo el potencial y la diferencia de la tierra de la que procede. Por eso como amante del vino felicitamos a la familia Alan de Val por sus originales y exquisitos vinos con los que se configuran todo el entorno y el trabajo humano.