
La mayor superficie de viñedos de Torrontés se encuentra en la provincia de Ourense muy cerca de la frontera con Portugal, a lo largo del rio Miño y sus afluentes Avía, Arnoia y Barbantiño está región se encuentra bajo el amparo de la denominación de origen Ribeiro.
La Torrontés gallega forma parte de las vid que son muy difícil de cultivar ya que depende mucho del factor clima para su desarrollo, uno de los inconveniente es que es sensible a las heladas, a la botritis, al mildiu y al oídio. Es una cepa vigorosa, de brotación y maduración muy temprana. Sus racimos son medianos de longitud muy corta en forma circular, con una acidez que ronda entre 4- 5 gramos por litros. Sus vinos alcanzan de 12 a 13 grados de alcohol.
Pese a todos estos obstáculos que dificultan su apogeo cuenta con un importante protagonismo en la viticultura gallega ya que los bodegueros y “colleiteiros” de la región la utilizan en pequeños porcentajes para reforzar y equilibrar los tan afamados y prestigiosos vinos blancos del Ribeiro, aportándoles una buena intensidad de aromas de frutas.





