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domingo, 20 de mayo de 2012

Quinta Da Muradella

Un hombre generoso, cercano, sensible, comprometido hasta diría mágico así es el viticultor  José Luis Mateo García que hace ya unos 23 años junto a su padre comenzó este apasionante romance de recuperar unos viñedos viejos para elaborar  unos vinos sin ataduras, libres, sinceros, que reflejen la autenticidad de sus fincas  y clima.

Ningún otro viticultor del valle de Monterrei trabaja a un nivel tan alto las variedades autóctonas como él, artífice de una excepcional línea de vinos de multitud de micro parcelas en las que ha sabido descubrir la cara desconocida de los vinos de la región.

En sus fincas de unas 14 hectáreas de laderas inclinadas de suelos de granito, cuarzo y arena en algunos casos inaccesibles como A Trabe, Finca Notario, Finca Muradella, sorprendentes parcelas que poseen,  una gran diversidad de variedades autóctonas de las que merecen ser mencionadas en blancas: Dona Blanca, Treixadura, Verdello y Monstruosa de Monterrei y en tintas:  Bastardo, Caíño Redondo, Mencía, Caiño longo, Zamarrica, Brancellao, Sousón ,Arauxa, Tinto Serodio, Garnacha tintorera, Tinta gorda y Trincadeira.

Su filosofía  es la de los viticultores de antaño que el vino se hace en las viñas y el hombre solo puede echar una mano. Todos los trabajos que se realizan son manuales respetando el medio ambiente, no usa ningún producto químico como fertilizantes, herbicidas o tratamientos contra enfermedades simplemente sigue procedimientos naturales para conservar todas las características propias de la tierra y su entorno.


En un mundo convulsionado en el que vivimos dónde Galicia aparece como una de las regiones vinícolas con más futuro del mundo deberíamos reflexionar a dónde queremos llegar sin perder nuestro carácter artesanal. Un claro ejemplo digno de elogiar es el de José Luis Mateo que sigue manteniendo el carácter de bodega familiar, artesana, que con sus escasísimas producciones está reivindicando a la perfección el terruño y las variedades autóctonos gallegas.

Bodega y Viñedos Quinta da Muradella
bodega@muradella.com

lunes, 2 de abril de 2012

Bodega Manuel Formigo

Les propongo que hagamos un pequeño viaje y nos traslademos a escasos veinte kilómetros de la ciudad de Ourense, a la histórica región vinícola del Ribeiro.
Aquí hay que elogiar el enorme esfuerzo de los viticultores y del consejo regulador, que han apostado por recuperar la cultura única y milenaria de los vinos del Ribeiro, consiguiendo reconquistar el prestigio de antaño y disfrutando de un momento espléndido en el que se respira tipicidad.

La Bodega Manuel Formigo se encuentra ubicada en la localidad de Beade, en un entorno paisajístico lleno de contrastes, valles, ríos y monasterios con hermosas laderas de viñedos, donde se crea un microclima privilegiado para el cultivo de la vid.




La Bodega Manuel Formigo es un proyecto cien por cien familiar. La familia Formigo de la Fuente es heredera desde hace varias generaciones de una larga tradición de viticultores, lo que les ha permitido conocer a la perfección el comportamiento de las variedades autóctonas y todo su entorno. Con el paso del tiempo han llegado a elaborar vinos exclusivamente con uvas de su propiedad, es decir, pasaron a ser una “bodega de colleiteiro”, dirigida por el joven enólogo Manuel Formigo. Tras cursar estudios de Enología y trabajar en una de las más prestigiosas bodegas de La Rioja, decidió hacerse cargo de la bodega familiar, aportando frescura y modernidad sin dejar de lado toda la sabiduría y conocimiento de sus padres.


La bodega Manuel Formigo posee en la actualidad cuatro hectáreas de viñedos propios que se hallan ubicados alrededor de la bodega en una finca denominada “Finca Teira”. Las cepas están entre los quince y los treinta y cinco años de edad, plantadas con el sistema de conducción de espaldera y asentadas sobre suelo granítico bajo con un clima de influencia Atlántica y Mediterránea. Las variedades cultivadas son las típicas de la zona; en blancas: Treixadura, Godello, Torrontés, Loureiro, Albariño y Albilla; en tintas: Caiño, Sousón, Brancellao y Ferrol.
Con una perfecta combinación de clima y uvas se busca conjugar el saber hacer tradicional con las técnicas más modernas que posee la bodega.

El objetivo de la Familia Formigo de la Fuente es poner suma atención en el viñedo durante todo el año, llevando a cabo exhaustivos controles de la producción de la uva, siendo la prioridad fundamental garantizar la elaboración de vinos de calidad. Para ello se trabaja de manera sostenible, respetando el medio ambiente y buscando la máxima expresión de las variedades autóctonas, con el fin de crear vinos singulares, capaces de transmitir todo el carácter de sus fincas, frescura, complejidad, equilibrio y elegancia.


Fruto de su dedicación y esfuerzo, la FormigoBodega Manuel  elabora y comercializa cinco tipos de vinos: Formigo blanco es un vino fresco y divertido.
El blanco Finca Teira transmite toda la identidad de la finca y su entorno creando un vino moderno, expresivo, un blanco con mucha personalidad.
Teira X es un vino muy especial de producción limitada, elaborado con las uvas más viejas y selectas de la parcela Miñoteira.
Siendo una familia comprometida con lo autóctono, no podía faltar uno de los vinos más ancestrales del Ribeiro. Tostado de Teira es un vino dulce, dulcísimo, que seduce y enamora a todo aquel que lo bebe.

Por último, Finca Teira tinto es un vino de escasísima producción, muy expresivo y afrutado.




sábado, 18 de febrero de 2012

A Costiña, esencia de lo autóctono

Galicia,  tierra de una tradición vinícola  milenaria, en sus valles y laderas se encuentran las más diversas variedades autóctonas, una de ellas es la Brancellao de  la cual conocen bien en la bodega Alan De Val que desde  hace unos años apostaron por elaborar un vino monovarietal   Brancellao,  A Costiña cuyo nombre hace honor a la parcela de donde se extraen sus uvas. Era una apuesta un poco arriesgada pero estaban convencidos  del gran potencial de esta uva que expresaría todo el carácter y personalidad de esta tierra.

Esta variedad también es conocida con los nombres de Albarello y Brancello la que  en el siglo XVIII  era una de las  tintas  más cultivadas, que después de la catástrofe de la plaga del oidio del año 1850 casi desapareció y como tantas otras fue quedando olvidada y perdida. Sin embargo  gracias al esfuerzo y esmero de los viticultores gallegos por salvaguardar estas variedades autóctonas podemos decir que en la actualidad existen unos magníficos vinos elaborados  con ésta  vid, claro ejemplo de ello es A Costiña.
La Brancellao es una cepa que precisa unas condiciones climáticas y  de suelo  muy concretas para ofrecer lo mejor de sí misma. Es muy  sensible a  enfermedades  como el  oidio o los ácaros y resistente al  mildiu y a la brotritis. Los racimos son de tamaño pequeño de forma cónica no muy compactos. Sus bayas  son de   forma  elíptica corta,  de color azul tirando a negro de pepitas alargadas. Su ciclo de maduración  es medio  tardío, de  brotacion  temprana, sus vinos  poseen una elevada acidez, buena intensidad de color y  excelente graduación alcohólica.

De A Costiña brancellao  tan sólo  se elaboran  1,100 botellas con una crianza en barrica de roble francés de 500  litros que ronda entre los 9 meses.  Es sin duda un ejemplo de  consolidación de esta noble variedad en la  que se fusionan  a la perfeción el  clima y el suelo pizarrozo con el buen trabajo en el viñedo de los hermanos Sanchez Rodriguéz que  han creado un vino con un estilo y personalidad única, con una excelente intesidad de  aromas de frutos rojos como la frambuesa, mora o violeta   envuelto de especias de orégano y cedro, frutos secos, cacao y avellana. En boca  es fresco donde se perciben los aromas de fruta y balsamico, denota finura y equilibrio con un final armonioso e infinito.






domingo, 29 de enero de 2012

Un vino de raiz: SEICA 2007.

Existen vinos que nos hacen disfrutar de tal manera que  aunque pasen los años quedarán siempre presentes en nuestra memoria como es el caso de este magnífico vino tinto llamado Seica 2007, fruto de las inquietudes de Sebio y Carreño, enólogo y propietario de la bodega María Álvarez Serrano que comenzaron hace años el romance de recuperar las variedades autóctonas de la región del Ribeiro y  con el paso del  tiempo fueron elaborando  unos vinos tintos criados en barrica  que  transmiten  elegancia, personalidad y frescura, de los que nadie diría  que son  gallegos, convirtiéndose en la actualidad en unos  referentes y precursores de los singulares y modernos vinos de Galicia.
Seica 2007 tiene una producción de 400 botellas y ha sido elaborado con cepas viejas de una parcela llamada “Taina” con las  variedades Garnacha, Sousón y Carabuñeira, criado en barrica de roble francés durante 14 meses.


Las viñas se cultivan bajo criterios biológicos, de este modo en su proceso de elaboración se prescinde de cualquier producto químico como fertilizantes, herbicidas o tratamientos contra enfermedades.
Sólo se  utilizan extractos de plantas naturales dando lugar así a un vino que refleja al máximo el respeto por la tierra y la tradición.



Seica es un vino para apreciar con tranquilidad ya que nos va seduciendo desde la primera hasta la última copa, en la fase visual se puede apreciar un intenso color morado limpio y brillante. En nariz  es complejo y elegante con notas intensas de fruta negra ciruela, cereza y especiadas con  un delicado fondo de mineralidad aportada por el suelo pizarrozo. En boca  percibimos toda la exaltación de la fruta de manera finísima,  bien equilibrado fresco y armonioso con un final largo y placentero.

lunes, 9 de enero de 2012

Bodega Couto Mixto. Encontrando el corazón a las cepas.

En plena comarca de Monterrei se encuentra  Mandín un pequeño pueblo fronterizo entre España y Portugal  envuelto de un fascinante paisaje de viñedos donde las cepas  se extienden sobre sus  montañas,  protegidas del clima adverso donde se encuentra la pequeña bodega Couto Mixto, dirigida  de manera artesanal por el viticultor Francisco Pérez Diéguez, un hombre comprometido en encontrarle el corazón a las cepas autóctonas  y sobre todo lo que intenta es volver a restablecer el equilibrio entre la cepa y su entorno.


Su  filosofía  de trabajo se basa en poner  suma atención en el terruño y la elaboración llevando a cabo  técnicas de cultivo respetuoso con el medio ambiente retomando métodos tradicionales en el viñedo con la mínima manipulación humana y tecnológica con la finalidad de crear vinos que  reflejen la máxima expresión entre  la uva y el suelo.


En un entorno  de tranquilidad de naturaleza pura sobre suelos de  esquisto con un micro clima de influencia atlántica y mediterráneo reposan  las 2,5 hectáreas de viñedos distribuidas en 3 parcelas  en las que hay que elogiar la apuesta por la recuperación de las  variedades autóctonas entre la cuales se  halla una gran diversidad  en blancas :Dona branca, Verdello y la Blanca de Monterrei  y en tintas:  Bastardo , Sousón, Mencia, Tinta gorda, Trincadeira, Tinta bastardiña, Tinta Serodio,  Arauxa y por última  Caiño conocida en la zona con el nombre de Zamarrica .




La bodega Couto Mixto comercializa  los siguientes vinos: Couto Mixto blanco con una producción 2,500 botellas  y Couto Mixto tinto   con una producción 2,000 botellas, además elabora  una segunda marca bajo los nombres de Arou blanco y Arou tinto con un paso en barrica 6 meses.


Desgraciadamente hasta que transcurra mucho tiempo, pasando de generación en generación todo el conocimiento y sabiduría que se aprende en un largo camino de muchas vidas, no vamos a poder ver la máxima expresión que puede dar de sí la gran diversidad de castes autóctonas de nuestra tierra gallega que tiene una cultura única y milenaria.


En la actualidad vemos que con todas las trabas que interpone la administración para el desarrollo del duro esfuerzo y trabajo de tantos y tantos viticultores que se ven atados sin poder dar una continuidad a su labor, siendo “Bodega Couto Mixto” un claro ejemplo de ello.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Adega Alan de Val Artesanos del vino.

¡Qué familia más encantadora y generosa!

La Adega Alan de Val se encuentra situada en la localidad de A Rúa, en un entorno paradisíaco con el río Sil de protagonista que rodea las enormes montañas en las que durante cientos de años se han resguardado las más diversas variedades autóctonas, han hecho posible que la D.O Valdeorras sea en laactualidad una de las regiones vinícolas españolas con mayor proyección de futuro.
Alan de Val es una bodega cien por cien familiar fundada en 1993 por los hermanos Joaquín, Manuel y José Luis Sánchez Rodríguez que con mucha dedicación e ilusión decidieron recuperar y explotar el gran potencial de los viñedos centenarios que poseían sus abuelos. Tras la perseverante labor comenzaron a comercializar los vinos que hasta entonces se elaboraban para consumo propio.
La familia Alan de Val son pioneros y precursores en la recuperación de las cepas viejas del valle de Valdeorras como la Brancellao, Garnacha,Mouretón, Mencía, Gran Negro y la blanca Godello con el fin de crear vinos que principalmente transmitan la máxima expresión de la zona. De esta manera siguen fielmente la filosofía de trabajo de extraer todo el carácter y terroir de la zona cultivando las uvas siguiendo los principios de una agricultura biodinámica, evitando el uso de herbicidas y pesticidas, con un control constante de la producción por cepa y la vinificación de las variedades cada una por separado.
Sus vinos se elaboran bajo el concepto de vino de pago para ello cuentan con 15 hectáreas de viñedo situados en suelos arcillosos y de pizarra, clasificados en las parcelas Pedrazais, A Veiguiña, Oval, La Gloria y A Costiña donde se producen 6 vinos con mucha calidad y muy diferenciados que son Alan de Val godello y mencía jóven, Pedrazais godello fermentado en barrica y Pedrazais mencia criado en barrica, Escada garnacha con una producción 3300 botellas y A Costiña con una producción de 1100 botellas criado 9 meses en barrica de roble francés de 500 litros obtenido con la variedad Brancellao.

Enoturismo enológico.
http://vinoyocio.blogspot.com/

Con estos sorprendentes ejemplos se demuestra que en Galicia se pueden hacer grandes vinos y se logra transferir todo el potencial y la diferencia de la tierra de la que procede. Por eso como amante del vino felicitamos a la familia Alan de Val por sus originales y exquisitos vinos con los que se configuran todo el entorno y el trabajo humano.

Más información

domingo, 23 de octubre de 2011

Hormigón por Barrica, una nueva tendencia?

La destreza de convertir las uvas en vino no entiende de fórmulas ni de barreras y uno de los ejemplos es la utilización de depósitos de cemento en la crianza del vino.El uso de cubas de cemento en el mundo del vino no es una técnica nueva ya que desde tiempos atrás antes de que los franceses inventaran las barricas de roble nuestros antepasados empleaban ánforas de barro y tinajas para conservar y transportar el vino. Aunque resulte raro, el uso de los depósitos de cemento se comenzó a utilizar y fabricar en Francia y uno de los más afamados es el creador Marc Nomblot


Sin embargo los depósitos de cemento no sólo evitan el excesivo sabor a madera sino que también aporta un factor muy importante una excelente micro oxigenación que ayuda a suavizar los taninos y también por su forma oval es capaz de mantener las lías en suspensión aportándole una buena complejidad al vino. Otro punto a tener en cuenta es que el vino no entra en contacto con resina, acero u otros residuos.






Con este aporte no pretendemos entrar en la comparación que si las cubas de cementos son mejores que las de barricas de madera , simplemente se trata de acercarnos a esta práctica que se está utilizando en España con una veintena de ejemplos en su gran mayoría vinos blancos de gran aceptación.




En Galicia se elaboran de esta forma tres magníficos vinos blancos que son Lapena , Lapola y Ovo de Triskel aunque éstos pasan primero por un periodo de tiempo en barrica de roble francés para terminar posteriormente en un depósito de cemento de forma oval evitando el excesivo sabor a madera sin disfrazar los vinos con fragancias que no aportan nada.