domingo, 2 de junio de 2013

Bodega Viña Mezquita

Nos sumergimos en la gran belleza paisajística de Amandi, en sus inhóspitas y vertiginosas laderas colmadas de cepas que se pierden en el río Sil.

Visitamos la Bodega Viña Mezquita ubicada en Lobios  Sober,  Lugo, dirigida por el viticultor José Manuel Vidal López quién perpetúa y mantiene sólida la tradición y  patrimonio familiar con vocación de pequeños artesanos buenos hacedores de vino.

José Manuel nos lleva a las  raíces de Viña Mezquita  a  su resplandeciente viñedo  en el que calma la tranquilidad y sólo se percibe a lo lejos el paso del catamarán por el río Sil. 


Su viña no alcanza una hectárea de viñedo con cepas en su mayoría viejas  de mencía, cultivadas  en espaldera como una ventana al sol,  además  tiene plantado una minúscula parcela con frutales de melocotón, cítricos y cerezos, del que disfruta cuando está trabajando. No me hizo falta preguntarle cual es su filosofía en el viñedo  aquí un ser humano no  puede interponerse  mucho quizás  sólo encomiarse  a la naturaleza.






Comercializa  un único vino cien por cien mencía de escasa producción  con  el nombre de Viña Mezquita su elaboración es manual   a la antigua usanza, que comunica el gran potencial de Amandi tanto es así que su añada 2011 ha sido Galardonado  en el 20º  certamen  internacional de vinos de montaña en el valle de Aosta con el premio de gran medalla de oro en categoría de vino tinto tranquilo, sin duda una gratitud a su labor y reconocimiento a una bodega pequeña, humilde  pero que consigue con mucho tesón y cariño crear vinos singulares.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Adega José Aristegui

Qué razón tiene aquel anuncio publicitario  que dice  “El vino nos une”, sin duda quizás sea el caso  de José Aristegui que después de haber  estado alejado   del mundo del vino regresó a sus  orígenes al oficio que aprendió desde que era un niño y  que considera la más noble tarea a la que se pueda dedicar un ser humano el trabajar la  tierra.

Adega José Aristegui se encuentra ubicada en las célebres laderas de A Rúa,  Valdeorras , una tierra mágica tanto por su  riqueza paisajística como por sus gentes y  sus  vinos únicos. 

José Aristegui viticultor, entusiasta y con mucha sensibilidad por el vino sigue las huellas de su padre continuando con la tradición, con un olfato certero y con un buen trabajo en el viñedo elabora vinos con un gusto exquisito.


La carta de presentación de Adega José Aristegui es su resplandeciente viñedo con sus diferentes características de suelo y altitud que es con lo que se sustenta este proyecto, con cepas  viejas  erguidas y desordenadas  sobre pequeñas parcelas de  terraplenes de pizarra descompuesta y con unas prácticas de cultivo equilibrado manteniendo un suelo vivo, con escasos rendimientos de producción que son la clave para asegurar a sus vinos un estilo expresivo y personal.

En armonía con la naturaleza, esta pequeña y discreta  adega posee 3,5 hectáreas de viñedos en minúsculas parcelas algunas con no más de 8 cepas en las que ha ido ampliando el minifundio  plantando variedades como Caiño Longo, Blancellao y Sousón  además de Godello y Mencía en  búsqueda de un equilibrio de diferentes zonas.

Con una producción de 6.000 botellas comercializa 3 vinos, su primera añada en 2.011 no dejó indiferente a nadie  y ha 
demostrado que tiene un viñedo con muy buena calidad.

Los vinos comercializados son “José Aristegui Godello”, fresco y con notable finura. “José Aristegui Mencía”  consistente y alegre.  Y por último “Traste” una apuesta muy ambiciosa de cepas centenarias  de Garnacha Tintorera y Mencía  de la radiante parcela  de suelo de pizarra Trasdeirelas, se expresa fresco y estructurado con casta de la zona.

sábado, 27 de abril de 2013

Nombres de vinos sin complejos

No hace mucho tiempo atrás en España los nombres de vinos que más se utilizaban eran los que marcaban una personalidad señorial y aristocrática como son los de “marqués” “barón”, “duque”,  estos se asociaba a la bodega o al pueblo y aseguraba un prestigio extra al margen 
de la calidad.

Sin embargo los bodegueros más imaginativos han dejado de lado los nombres con títulos nobiliarios y nos sorprenden con vinos nuevos en el que la etiqueta y el nombre anuncian  un mensaje  extrovertido y alocado con historias cotidianas como es el caso del  joven enólogo Riojano Gonzalo Gonzalo que necesitaba dinero para comercializar su vino y fue cuando acudió al banco de su pueblo para solicitar un pequeño préstamo y se lo  denegaron porque entre otras muchas cosas el vino no es un bien embargable. Finalmente consiguió reunir el dinero gracias a la ayuda de amigos y familiares pero quiso dejar constancia de su enfado cambiando el nombre de su vino por el de “Gran Cerdo” dedicado a los directores de los bancos que le denegaron  la financiación

Como bien  queda claro con esta  fascinante historia hay nombres que lo dicen casi todo, que van más allá y nos hacen partícipes de sus ideas, pensamientos, reivindicaciones…la lista parece no tener fin, hay para todos los gustos haremos un repaso de los nombres más ocurrentes y alocados como  por ejemplo el vino de Rueda que se llama “El perro verde”  o   “El novio perfecto” un moscatel de la zona de Valencia embotellado para “Mondo Lirondo” y que cada cual lo interprete como quiera.


“Mundo Gay”  de un grupo de bodegas de Ribera del Duero que honra a la comunidad gay. 
Otro  ejemplo de vino con nombre simpático es el blanco Gallego “A Pita Cega” que en castellano significa “gallina ciega”. “Lapena” un Godello muy único y continuando en la Ribeira Sacra con el “Noite Pecha”  “noche cerrada”.
Seguimos con un tinto madrileño muy rápido “Hombre Bala “.   “Teta de Vaca”  de Somontano elaborado con un 15%  de la uva  llamada Teta de vaca. “Gallinas & Focas” de Mallorca un  nombre resultado de tanto pensar.
De Rioja un blanco con nombre jovial pero con mucha personalidad “Qué bonito cacareaba” llamado anteriormente “El gallo que cacareaba”.
De Alicante el divertidísimo  “Paquito el chocolatero” una parte se elabora con uva propiedad del  hijo de Gustavo Pascual Falcó autor compositor del famoso paso doble con el mismo nombre.

viernes, 29 de marzo de 2013

Un viaje dulce, dulcísimo

Los vinos dulces son tan antiguos como la misma historia vinícola del mundo, y se han considerado siempre los vinos más aristocráticos. En la actualidad el mapa mundial de estas complejas elaboraciones es muy diverso y amplio.

 En Galicia  se produce desde tiempos ancestrales un vino naturalmente dulce llamado “Tostado”, que despierta entre los labriegos ancianos morriña con muchos recuerdos ya que este noble vino se elaboraba y se reservaba para celebrar una ocasión especial  con los familiares y amigos.

Lo dulce gusta y más si es  bueno. Lo positivo de este tipo de vinos tan profundos y relacionados  con  la idiosincrasia gallega es que están protegidos por los Consejos Reguladores como es el caso  del Ribeiro que comercializa sus vinos con etiqueta de garantía “Tostado do Ribeiro”   y “Tostado de Valdeorras”.


Vino único naturalmente dulce, elaborado con mucha paciencia por el método de pasificación de la uva, los racimos son colgados de forma vertical  bajo cubierta con buena ventilación, que durará desde 3 a 6 meses según el criterio del viticultor que normalmente es cuando las uvas han alcanzado un alto contenido en azúcares y acidez. Siguiendo después por el prensado se obtiene el mosto con rendimientos bajísimos, posteriormente comienza la fermentación muy lenta deteniéndose de forma  natural. Para finalizar permanece en barrica de roble o cerezo  un tiempo de 180 días y 90 días en botella según la normativa del Consejo Regulador del Ribeiro.

Este  viaje dulcísimo envuelto de nostalgia a través de los “Tostados” comenzó un día que visité al viticultor Bernardo Estévez y después de catar una copa de  su Tostado pensé qué es una maravilla con equilibrio y finura, se nota cuando las cosas se hacen desde el corazón.


Nos dice Bernardo que lo sigue haciendo para que no se pierda la tradición y para su suegro que le hace ilusión y en ocasiones especiales sigue abriendo algunas botellas para compartir en familia.

Éste es un buen ejemplo que demuestra que el mundo del vino no sólo es lo que lleva dentro es mucho más. Manteniéndose firmemente lo autóctono se comercializan excelentes vinos como: Tostado de Costeira, Tostado de Teira, Alma de Rebodera.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Bodegas Algueira La Sinfonía

Fernando González,  el compositor  como me gusta llamarlo  compone sus vinos Algueira con tanta delicadeza que transmite sensaciones como si se tratara de un concierto de la filarmónica deViena, su escenario es el que quizás sea la región con los viñedos más fascinantes y de más difícil laboreo del mundo,  la Ribeira Sacra.

Bodegas Algueira  está situada en un  paraje de postal  en Doade Sober en Lugo, rodeado de  empinadas laderas donde las viñas son sostenidas por bancales milenarios en los que las notas musicales  son un crisol de variedades autóctonas recuperadas que se pierden  sobre  los ríos Miño y Sil  siendo éste un escenario único para el cultivo de la vid.



Viñedos Ribeira Sacra

Para los que no conocen a Fernando es de esas personas comprometidas con lo que hacen, vive el día a día dedicado a su bodega, constantemente está  innovando,  haciendo  pruebas con barricas o recuperando algunas variedades perdidas pero siempre con un trabajo por detrás. Su Bodega  es su vida, hay veces que por trabajo coincido con él en Ourense a las 8 de la mañana y me cuenta todo emocionado  lo contento que está de cómo han  evolucionando sus vinos, está claro que tiene una gran ilusión por todo lo que hace, mucho apego y  cariño por la tierra.


Río Sil

El instrumento principal de este inquieto viticultor es la manera con la que trabaja e interpreta su viñedo y el entorno, con una encomiable labor de campo y siguiendo su lema que es: "en Algueira embotellamos el paisaje”.  Parece fácil pero para ello hay que trabajar mucho, los vinos se elaboran bajo el concepto de pago, cada una de las parcelas es destinada para un vino diferente habiendo marcado de este modo un estilo muy personal que lo distingue mucho de los demás.

La sinfonía de Algueira son sus vinos, espero no olvidarme de ninguno  empezando por los blancos que son: Brandan de cepas godello fresco y alegre. Algueira Cortezada plurivarietal Godello, Albariño y Treixadura, divertido y expresivo.
Algueira Escalada un Godello de altura corpulento y delicado.
En tintos Algueira Menciael del año  vivo y profundo en el que la fruta es la que manda.
Algueira Mencía Barrica, un vino para compartir, hablar y soñar.
Algueira  Mencía Pizarra, es una demostración que con un buen trabajo en el viñedo  se consiguen vinos de mucha calidad. 
Algueira Merenzao es una simbiosis entre presente y pasado, delicado, mágico y muy placentero. 
Algueira Albarello tiene mucha música para viajar, sus aromas perduran en la memoria. 
Algueira Carballo Gallego no he tenido la suerte aún de haberlo  probado espero conseguir alguna botella pronto. 
Algueira Fincas Caiño y Sousón, me gusta su franqueza y su carácter atlántico.

sábado, 23 de febrero de 2013

Cerveceros Artesanos Gallegos


Sube  la espuma en Galicia, sin hacer mucho ruido se ha ido formando un movimiento de cerveceros del que no parece tener límite gente joven autodidacta en su mayoría con muchas ganas de fomentar el consumo de sus cervezas a través de Festivales, club y asociaciones  donde participan  elaboradores y amantes de esta bebida.

Una de las claves principales de que esta iniciativa siga ganando terreno es el excelente proceso de elaboración de las micro cervecerías Gallegas que en la actualidad comercializan una diversa gama de cervezas para los paladares más inquietos y exigentes con una  fascinante aceptación para todos los gustos y momentos.

Poniendo el acento en la palabra “Artesanos”   y con un esfuerzo titánico contamos en el mercado con las siguientes fábricas, Menduiña en Cangas do Morrazo, Saramagal de Barro, San Amaro de Redondela, Dama Alaricana de Allariz, Peregrina ubicada en Santiago de Compostela, De Lago de Vigo. 
También  destacamos los cerveceros caseros que en un futuro  muy cercano piensan comercializar sus marcas como: Summun de Vigo, y las de Ourense Keltius, Meiga, Deep Taste y Galago Craft Beer.



Ésta última creada por un joven que tiene una visión diferente del mundo de la cerveza llena de romanticismo y sensibilidad Glenn Schippers, un médico belga que de tanto peregrinar las consultas rurales de Ourense se ha ido enamorando de estas tierras gallegas dónde siguiendo con la tradición cervecera tan arraigada de su país y tras la formación de maestro cervecero se propuso dar sus primeros pasos elaborando su  propia cerveza GALAGO CRAFT BEER.  Su producción es muy escasa y es para consumo propio esto  le permite un mayor control de calidad en todo el proceso y tener libertad para seguir creando cervezas muy únicas como la San Martiño, una cerveza de castañas.

Esperemos que siga fluyendo la espuma por el territorio gallego ya que es muy versátil, tiene infinidad de posibilidades a la hora de maridar. Por último mencionar a un comunicador incansable del mundo de la cerveza Felipe Gil que tiene mucho que ver en todo esto.

Saludos y por favor no comparen la cerveza con el vino que son viejos conocidos y existen desde siempre y están condenados a entenderse.
Buscar el momento para cada cosa y ser feliz.

domingo, 10 de febrero de 2013

Bodegas Merencio


Invitado por los hermanos  Pablo y Diego amantes y conocedores del vino gallego nos  acercamos a Sadurnín a unos pocos kilómetros de la ciudad de Ourense en Cenlle dónde visitamos las viñas de Jorge Pérez Fernández,  joven viticultor que sabe sacar el máximo provecho a su reluciente viñedo, creador del vino Merencio muestra del buen trabajo que está haciendo.

Jorge se muestra  muy transparente y  nos dice que su vino  no tiene ningún secreto y el principal  sustento de Merencio es la viña que tiene una media de edad de 30 años y en una ubicación asentada sobre socalcos en una zona alta orientada hacia el sureste y arropada con mucha luz que hace que sea su mejor carta de presentación.

Posee una superficie de 5 hectáreas de terreno en la que por ahora sólo se cultiva la mitad con las variedades  Treixadura, Caiño blanco, Godello y Albariño además también tiene castes tintas autóctonas Brancellao, Sousón y Caiño de las que está  haciendo varias pruebas y que piensa comercializar  en un futuro.

Bodegas Merencio ilustra un trabajo constante y  manteniendo firmemente el carácter de pequeños artesanos elaborando un vino  que refleja la pureza del entorno.

Merencio 2011 es un blanco en el que la fruta  es la protagonista y  mantiene en todo momento un gran frescor, con  un paso sabroso y un refinado amargor que culmina con una elegante personalidad.