domingo, 16 de diciembre de 2012

Adega Pedralonga



Miguel Alfonso, Adega Pedralonga
Unas de las infinitas cualidades que posee el mundo del vino es que  a través de él nos podemos transportar  haciendo un viaje a través de los distintos aromas, paisajes, clima y hasta   la manera  de interpretar la naturaleza que tiene cada viticultor.
Esta sensación es la que me transmite cada vez que tengo la oportunidad de poder apreciar un vino de la “Adega Pedralonga”, sus vinos no esconden su origen y marcan la diferencia en armonía,  finura, frescura  y longevidad reflejando  toda la esencia del carácter atlántico.
En  Caldas de Rei Pontevedra junto a la brisa del mar se encuentra esta  adega familiar dirigida por el enólogo  Miguel Alfonso,  quien trabaja de manera obsesiva 7 hectáreas de viñedo en los que se cultivan las variedades Albariño, Caiño, Espadeiro y Mencía  que cuidan y miman hasta el más mínimo detalle.
Su filosofía es una apuesta honesta que nace desde el cariño hacia el terruño, se trabaja por una agricultura respetuosa y comprometida con el medio ambiente. Todos los trabajos en el viñedo se hacen manualmente  siguiendo los ciclos de de la naturaleza, no utilizan ningún tipo de pesticidas o sintéticos consiguiendo de este modo un viñedo sostenible con vida desde la raíz y con mucha visión hacia el futuro.

En definitiva sus vinos son un reflejo del entorno donde el amor por la tierra está muy presente. 
Pedralonga Albariño con un estilo, frescura y elegancia inconfundibles.      
Pedralonga Albariño Barrica  emocionante, es de esos vinos que no  hay palabras para explicarlos  sólo hay que disfrutar de él. 
Vendetta Albariño fermentado en acero inoxidable sobre lías, mineralidad y acidez admirables. 
El tinto Do Umia, con uvas que se cultivan en lo más alto del Val do Umia, extraordinarios aromas y frescura atlántica.